Y ahora, ¿qué tipo de evento tengo que diseñar? Antes de comenzar a planificar un evento profesional, tu cabeza se llena de preguntas que vas respondiendo según avanzas en las tareas programadas. Una de las primeras dudas que abordan a todo organizador es: ¿qué tipo de evento me conviene organizar?, y aquí vamos a intentar resolver esta pregunta.

Para aclarar tus ideas, utiliza una plantilla de planificación estratégica como esta, y continúa leyendo para decidir qué tipología de evento es la que le conviene a tus objetivos.

DESCARGA GRATIS LA PLANTILLA

¿Qué tipo de evento profesional me conviene organizar?

Los eventos más populares son empresariales o institucionales, por eso repasamos a continuación alguna de las categorías que existen dentro de estos grupos y que puedes utilizar si quieres crear un evento profesional de éxito. Revisa las particularidades de duración y objetivos de cada una de las categorías, y elige la que se adapte a tu meta.

Congresos: Son reuniones periódicas (anuales, bianuales, etc.) que se suelen vincular a los miembros de una asociación o entidad. La duración de cada uno puede variar entre dos y cinco días. El objetivo principal de estas reuniones es actualizar la información y mostrar novedades en torno a la temática que reúne a los participantes.

Jornadas: Son encuentros similares a los de un congreso, pero el despliegue es menor tanto en alcance como en cantidad de asistentes. Se llaman jornadas porque su duración es de uno o dos días.
Existe una variante de jornada creada para crear equipo dentro de las empresas (team-building), donde se reúne a todos los empleados y se realizan actividades de ocio, motivación y trabajo en equipo para fomentar los vínculos entre los trabajadores.

Conferencias: Son encuentros convocados por una persona, empresa o entidad para transmitir un mensaje o dar a conocer un tema particular. Las conferencias deben ser de corta duración para aprovechar al máximo la atención del auditorio.

Workshop o Talleres: Son actividades que se desarrollan con los asistentes, con quienes se interactúa de manera directa. No suelen durar más de 3 horas y pueden realizarse dentro de un congreso o jornada, o de manera independiente.

Mesas Redondas: En estos eventos se invita a debatir a ponentes con opiniones diferentes sobre una temática. Hay un moderador que se encarga de iniciar los diálogos, dar la palabra y repartir los tiempos. Al finalizar el debate, el público puede realizar preguntas.

Foros: Es una actividad muy similar a la mesa redonda, pero en este tipo de eventos destaca más la conversación. No es necesario que los participantes tengan opiniones diferentes, porque cada uno aporta su experiencia sobre el tema en cuestión. También se necesita de un moderador o coordinador que controle los tiempos de cada una de las intervenciones.

Paneles: Encuentros en los que varios especialistas, a través de breves intervenciones (entre 4 y 5 minutos) exponen sus ideas u objetivos. Cuentan con un moderador que presenta a cada uno de los ponentes antes de su exposición. En general no hay participación del público, aunque en ocasiones se deja un tiempo para preguntas.

Cursos o Seminarios: Son reuniones donde se desarrolla en profundidad un determinado tema con actividades de aprendizaje para los asistentes y charlas donde se tratan contenidos actualizados. La diferencia de los cursos o seminarios con respecto a otro tipo de eventos es el certificado que se entrega al participar en ellos.

Recuerda que cuando organizas un evento es tan importante elegir la temática como plantearte el número de asistentes que quieres abarcar, el alcance geográfico que quieres tener, y las fechas para no coincidir con otros eventos similares.

Una vez hayas tomado estas decisiones básicas y decidas qué tipo de evento te conviene organizar, descubre las facilidades de crear un evento con Eventbrite y convierte tu plan en una realidad con éxito.